Si eres de los que piensan que Mallorca ya no tiene rincones tranquilos donde desconectar de verdad, es porque todavía no has puesto un pie en Canyamel.
Situado en el extremo más oriental de la isla, Canyamel es un núcleo turístico, sí, pero con un rollo familiar muy alejado del ruido y la ostentación de los grandes complejos. Es el destino perfecto si buscas despertarte con el canto de los pájaros, darte un chapuzón en una playa de aguas cristalinas y tener a mano algunos de los paisajes más salvajes de la zona del Levante.
¿Apetece? Pues déjanos decirte que, además de sus increíbles playas, este rincón también cuenta con cuevas, acantilados y mil planes relacionados con el deporte y las excursiones al aire libre.
Prepárate, porque Canyamel tiene mucho que ofrecerte; mucho más de lo que piensas.
Dónde está Canyamel y por qué te va a conquistar
Canyamel pertenece al municipio de Capdepera y se encuentra encajonado entre montañas bajas y el mar Mediterráneo. Dicho así… no podía ser mejor, ¿verdad?
Para que te sitúes, está justo entre Cala Millor y Cala Ratjada. Y sí, mientras sus vecinas ofrecen un amplio abanico de experiencias —ocio nocturno, planes familiares, contacto con el entorno, etc.—, Canyamel apuesta única y exclusivamente por el bienestar y el contacto con la naturaleza.
Uno de sus mayores atractivos es el paisaje. El valle donde se asienta está atravesado por el Torrent de Canyamel, que desemboca en la misma playa formando un pequeño humedal donde viven patos e infinidad de aves marinas. A pesar de las temperaturas de Mallorca —que rondan los 18°C de media al año—, esta zona se mantiene siempre muy verde.
Además, su orientación hace que las vistas sean espectaculares. Desde la orilla puedes ver los acantilados que protegen la bahía, donde se encuentran un montón de cuevas milenarias —algunas visitables y otras no— y senderos que recorren la costa.
Qué ver en Canyamel
Aunque sea un lugar pequeño, Canyamel tiene un par de paradas obligatorias que no te puedes saltar. La primera, obviamente, es su playa. Es una de las mejores calas de Mallorca si lo que buscas es comodidad sin renunciar a la belleza. Tiene unos 300 metros de arena blanca y unas aguas tan limpias que no te hará falta ni ponerte las gafas de bucear para ver cientos de peces.
Y si quieres variar, las playas de Capdepera y sus alrededores tampoco desmerecen a Mallorca como destino paradisíaco. Tienes que visitar Cala Agulla, Cala Mesquida o Cala Gat, arenales espectaculares con dunas protegidas y rodeadas por pinos y montañas que tienes que ver al menos una vez en la vida.
Y ahora vamos con dos hitos más del complejo turístico que no te puedes perder.
Las Cuevas de Artà
¡No dejes que el nombre te confunda! Las famosas Cuevas de Artà están en Canyamel, justo al final de la carretera que bordea la costa. Es una visita a la que te recomendamos mucho unirte; lo que más impresiona son sus estalagmitas y estalactitas de diferentes formas y con un tamaño más que considerable… ¡algunas miden más de 20 metros de altura!
La visita guiada incluye un espectáculo de luces y música clásica que, con la acústica de la cueva, te va a poner los pelos de punta. Además, te llevas otra experiencia bajo el brazo, porque la entrada a las cuevas ofrece una de las mejores panorámicas de la bahía de Canyamel. Sin duda, una de las mejores cuevas de Mallorca.
La Torre de Canyamel
Si tiras un poco hacia el interior, a apenas un par de kilómetros de la playa, te encontrarás con la Torre de Canyamel. Es un edificio de defensa del siglo XIII de 23 metros de altura y estilo gótico que se conserva de maravilla. En su día servía para proteger a los habitantes del valle de los ataques piratas —sí, ¡en Mallorca estaban en todas partes!—.
Hoy funciona como un centro cultural que acoge exposiciones y conciertos, además de ofrecer una visita muy enriquecedora por tan solo 3 €. Eso sí, echa un ojo a su web porque no siempre está abierta. En el complejo también hay un restaurante, un hotel y Fontsanta, un balneario que bien merece una visita. Es el único spa de aguas termales de las Islas Baleares, que se dice pronto.
Qué hacer en Canyamel: planes para todos los gustos
Si eres de los que no pueden estar quietos en la toalla, Canyamel tiene cuerda para rato. Y aquí van algunos de los mejores planes que puedes montar.
Deportes que no falten
Si lo tuyo es el golf en Mallorca o en cualquier parte del mundo, estás de suerte. Canyamel Golf es uno de los campos más bonitos y que requieren más técnica de la isla. Cuenta con 6.198 metros y 18 hoyos (PAR 73), aunque lo más interesante es que fue creado por el arquitecto José Gancedo, conocido como el «Picasso del Golf». ¿Curiosidad? Pues toca venir a conocerlo.
Y si prefieres darle a la raqueta, el pueblo es famoso por sus excelentes instalaciones de tenis, donde incluso equipos profesionales vienen a entrenar en pretemporada.
También te recomendamos alquilar un equipo de paddle surf, de snorkel o un kayak en Mallorca. Ir bordeando los acantilados hacia el sur es una experiencia brutal; descubrirás pequeñas cavidades en la roca donde el agua brilla de una forma especial.
Y si prefieres ir a pie, hay rutas que suben por las montañas que rodean el valle, como La Talaia Nova de Cap Vermell, que te ofrece vistas de todo el complejo de Canyamel Platja y también de Capdepera; o el sendero que va de Canyamel a Es Carregador, una ruta mucho más exigente pero con paradas en Cala de Sa Font o Cala de n’Aladern.
Gastronomía: otro punto a favor de Canyamel en Mallorca
No te puedes ir de Canyamel sin probar la cocina de la zona. Hay varios restaurantes cerca de la playa donde preparan arroces y un pescado fresco de escándalo. Pero si quieres algo especial, busca los locales que ofrecen la famosa porcella (lechona al horno), un plato estrella de la comida típica de Mallorca que en esta zona del Levante bordan.
Más cosas que hacer en el entorno de Canyamel
En este complejo turístico lo ideal es pasar una o dos jornadas para exprimir al máximo sus playas y su calma, sí. Pero ojo, porque si buscas una escapada más completa, muchos viajeros prefieren situar su base en otras localidades con más cosas que hacer y, de paso, conocerlas a fondo y tener mejores conexiones para explorar el resto del Levante mallorquín. ¡Te hablamos de ellas!
Capdepera
A pocos pasos de Canyamel está todo lo que hay que ver en Capdepera, que no es poco.
Tienes que pasarte sí o sí por su casco histórico. La joya de la corona es el Castillo de Capdepera, una fortaleza amurallada del siglo XIV desde la que incluso puedes divisar Menorca. Otro plan que tampoco tiene desperdicio es acercarte al punto más oriental de la isla para ver un atardecer: al Faro de Capdepera.
Cala Ratjada
Cala Ratjada es el sitio perfecto para pasear por su puerto pesquero, ir de compras o disfrutar de una cena en su paseo marítimo. Además, desde aquí puedes hacer alguna de las mejores excursiones en barco por Mallorca, que te llevan a recorrer cuevas marinas y calas vírgenes inaccesibles por tierra.
¿Vienes a descubrir Canyamel y sus alrededores?
Si ya te has visualizado disfrutando de todo lo que ofrece esta zona, solo te falta elegir el lugar perfecto para descansar y, aunque Canyamel es ideal para una visita, alojarte en Cala Ratjada o Capdepera te va a dar ese plus de comodidad.
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