Inca es uno de esos lugares de Mallorca que pueden pasar desapercibidos en un primer momento, pero no, no puedes irte de la isla sin conocer esta localidad. Está a medio camino entre la Serra de Tramuntana y el centro de Mallorca; es una ciudad tranquila, con buen ambiente, muchos detalles históricos que contar y algunas de las rutas naturales más bonitas de la zona.
¿Está alejada de la zona turística? Pues sí, pero ese es precisamente su encanto. Venga, que te contamos qué ver en Inca con pelos y señales.
Lo imprescindible que ver en Inca
No te vamos a engañar, Inca no es muy grande, pero tiene varios puntos que merece la pena descubrir. Uno de ellos es el centro histórico. Acércate a la Plaça d’Espanya y, desde aquí, recorre las calles adyacentes. Vas a ver casas antiguas, pequeños comercios y algunos de los hornos más tradicionales de la ciudad. Muy cerca está la Iglesia de Santa Maria la Major, uno de los edificios más emblemáticos de Inca y una buena referencia para orientarte.
También puedes pasear por el Claustro de Santo Domingo, un sitio muy tranquilo, con arcos y un patio central que suele sorprender por lo bien conservado que está. Y si te gusta el ambiente de mercado, los jueves se celebra aquí, en pleno centro de Inca, con puestos de producto local y mucho movimiento en las calles.
Pero espera que todavía hay más cosas que ver en Inca.
Naturaleza y rutas cerca de Inca
Inca es un punto de partida perfecto para salir a explorar la naturaleza de la zona. En muy pocos minutos puedes plantarte en algunas de las rutas más bonitas del centro de Mallorca. Y hay para todos los gustos y capacidades: caminos sencillos, otros más exigentes, rutas con miradores, ermitas y muchas cumbres que alcanzar. Aquí te dejamos cuatro alternativas para que puedas elegir.
#1 Puig de Santa Magdalena
El Puig de Santa Magdalena es la excursión más clásica y cercana a Inca. La subida empieza prácticamente a las afueras de la ciudad y es una ruta ideal si buscas algo sencillo, corto y con recompensa final. El camino está bien señalizado y combina asfalto con tramos de pista, por lo que puedes hacerlo tanto a pie como en coche.
Arriba te espera la ermita, un refugio y una explanada desde la que se ve gran parte del Pla de Mallorca y, si el día está despejado, incluso la Serra de Tramuntana al fondo.
#2 Penya des Migdia
La Penya des Migdia es una alternativa muy interesante si buscas algo de dificultad intermedia. El sendero te va a llevar por zonas de bosque, por tramos más abiertos y a hacer varias paradas que no son un mirador, pero sirven como tal. La cumbre no es muy grande, pero tiene una panorámica perfecta para que puedas hacer unas cuantas fotos de recuerdo.
#3 Sa Pobla
Si te gusta la naturaleza en un sentido más amplio —humedales, aves, pasarelas de madera y rutas completamente llanas—, entonces tienes que acercarte a Sa Pobla. Es la puerta de entrada al Parque Natural de s’Albufera, una de las reservas naturales más importantes de la isla. Aquí no hay cumbres ni pendientes, sino caminos llanos donde puedes ver aves, plantas acuáticas y un paisaje totalmente distinto al del litoral de Mallorca.
#4 Puig Tomir
Si lo que buscas es una ruta exigente, el Puig Tomir es una de las cumbres más difíciles de coronar del norte de Mallorca. Lo cierto es que cuenta con pendientes y con tramos que requieren ir bien preparado. ¿Y hay contrapartida? Pues claro, la recompensa son las mejores vistas de la isla y un camino espectacular en el que vas a atravesar encinas, zonas de roca, antiguas construcciones de carboneros y miradores naturales. Perfecta si quieres un reto y vienes con tiempo y ganas suficientes.
Gastronomía típica de Inca y dónde comer
Inca es un buen sitio para sentarse a la mesa y probar platos mallorquines de verdad. Aquí la gastronomía tiene mucho peso y, además, está muy ligada al producto local. Si vienes con hambre, estás en el lugar adecuado.
Uno de los platos más conocidos de la zona es el frit mallorquí, que aquí lo preparan como manda la tradición, con ese punto casero que le da un sabor más intenso. También es típica la sobrasada y, sobre todo, las ensaimadas. Inca tiene fama por la calidad de sus panaderías y hornos del centro histórico, y se nota nada más entrar por la puerta.
Si quieres degustar la gastronomía de Mallorca en Inca y quedarte a gusto, pásate por alguno de los cellers de la ciudad. Son antiguos almacenes de vino reconvertidos en restaurantes donde puedes probar platos como el tumbet, el cordero al horno o un pa amb oli bien servido.
Para algo más informal, las cafeterías y pequeños bares alrededor de la Plaça d’Espanya funcionan muy bien. Suelen tener menú del día y unos horarios de cocina bastante amplios.
Otras cosas que hacer en Inca
Además de pasear por el centro y salir a explorar la naturaleza, hay varios planes culturales que merece la pena añadir a tu lista de qué ver en Inca. No son lugares enormes ni museos de gran formato, pero sí propuestas muy locales que te van a ayudar a entender mejor la historia y la identidad de la ciudad.
Uno de los sitios más interesantes es el Museo del Calçat i de la Indústria, donde puedes ver cómo se fabricaban los zapatos de manera artesanal, qué herramientas se utilizaban y por qué Inca fue, durante décadas, uno de los grandes centros productores de calzado en Mallorca.
Muy cerca tienes el Claustro de Sant Domingo —del que hemos hablado antes—, que ya de por sí merece la visita por su patio interior, pero que además acoge exposiciones temporales, conciertos y eventos culturales. Si pasas por allí y lo encuentras abierto, entra sin pensarlo.
Otro lugar que suele gustar mucho es la Fàbrica Ramis, un antiguo edificio restaurado y reconvertido en un espacio cultural donde se organizan actividades, mercados y eventos. Aquí siempre hay algo.
Y si todavía tienes un rato, puedes acercarte al Mercat Cobert, el mercado municipal. Es pequeño, sí, pero es uno de los mejores sitios para hacerte con delicias de pequeños productores.
Entonces… ¿merece la pena venir a conocer Inca?
Después de pasear por el centro, conocer su historia, probar su gastronomía y salir a explorar las rutas de los alrededores, te darás cuenta de que Inca es uno de esos lugares que funcionan muy bien como base para recorrer Mallorca. Está en el centro de la isla, tiene buena conexión por carretera y, además, estás a solo unos minutos de montañas, de pueblos bonitos como Búger, de algunas de las mejores calas de Mallorca y de un montón de planazos para tus vacaciones.
Por eso, si estás organizando el viaje, es muy buena idea buscar alojamiento por aquí. Y en Ideal Property tenemos algunas de las mejores fincas rústicas y casas de la zona: espacios pensados para descansar, para cocinar algo si te apetece y, sobre todo, para tener toda la isla a mano sin complicarte.
¿Vienes a hacer realidad todos los «qué ver en Inca» que has anotado con nosotros?