El Castell de la Punta de n’Amer te espera en Mallorca

Si estás planeando tu próxima escapada a la isla y buscas un plan de esos que mezclan naturaleza, un toque de aventura y vistas que parecen un fondo de pantalla predeterminado, tienes que acercarte al Castell de la Punta de n’Amer.

Está entre Cala Millor y Sa Coma, y es una pequeña península que ha sabido resistir a la industrialización para quedarse como un rincón virgen de la isla. Aquí no vas a encontrar asfalto ni ruidos de motores; solo dunas, rocas esculpidas por el aire y un castillo digno de ver.

Te vamos a contar por qué tienes que venir y cómo montarte la ruta.

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Un poco de historia de este refugio contra los piratas

Para entender qué hace un castillo en mitad de este paraje —prácticamente desierto—, hay que viajar en el tiempo hasta el siglo XVII. Por aquel entonces, vivir cerca de la costa en Baleares era un deporte de riesgo, porque los piratas aparecían cuando menos te lo esperabas buscando un botín que llevarse.

El Castell de la Punta de n’Amer —o Es Castellet, como lo llamamos por aquí— se levantó entre 1693 y 1696 para vigilar el trozo de costa que quedaba “ciego” entre Porto Cristo y el Cap Roig.

¿Y cómo es? No esperes una fortaleza gigante; es una torre cuadrada y robusta rodeada por un foso excavado en la propia roca de arenisca. Lo mejor es que está muy bien conservado. Puedes cruzar su puente levadizo de madera y subir por una escalera de caracol hasta arriba del todo, donde todavía descansan los cañones de hierro apuntando al mar.

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Cómo llegar y el secreto de la Punta de n’Amer

Llegar hasta aquí es pan comido; es una excursión por Mallorca ideal para esos días en los que quieres caminar pero sin terminar echo polvo. La península está justo entre Cala Millor y Sa Coma y puedes empezar desde cualquiera de los dos lados.

Si vienes desde Cala Millor, deja el coche al final del paseo, en la zona de Cala Nau, y métete por el pinar siguiendo los senderos de arena; vas a tardar unos 20 minutos. Si prefieres salir desde Sa Coma, aparca al final de la Avenida de ses Palmeres y verás un camino ancho y muy fácil que te lleva hasta el Castillo de la Punta de n’Amer en más o menos media hora.

El camino es prácticamente llano, así que puedes ir charlando y disfrutando de la vegetación, que es la típica de un sistema dunar: pinos bajos moldeados por el viento, arbustos de lentisco y mucho romero que perfuma todo el recorrido. En cuanto a la fauna, aquí viven sobre todo pequeñas lagartijas que verás corretear por las rocas, además de una gran variedad de aves marinas y algún que otro conejo.

Y el consejo de oro es que no te quedes solo con las vistas al Castell de la Punta de n’Amer. Si sigues andando hacia el final, llegarás casi al borde del acantilado. Este lugar lleva el nombre de Punta de n’Amer y es una roca enorme apoyada sobre un pedestal natural. Es el sitio con las vistas más espectaculares de toda la zona.

Qué hacer aquí

Aparte de flipar con las vistas desde la azotea del Castell de la Punta de n’Amer y cotillear el pequeño museo que hay dentro con mapas y armas antiguas, el plan estrella es simplemente disfrutar del entorno. Si te va el deporte, puedes traerte la bici de montaña o correr por los senderos que bordean los acantilados.

Y cuando el hambre apriete, tienes el Bar Es Castell justo al lado de la torre. Es un sitio con un rollo muy de andar por casa y con una terraza que es un auténtico lujo. En su carta vas a encontrar platos de comida típica de Mallorca, como un buen pa amb oli con embutido o algo de carne a la brasa. Comer aquí, con el castillo a un lado y el Mediterráneo al otro, es una experiencia en sí misma y ya te adelantamos que no es nada caro para estar en un sitio tan privilegiado.

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Qué ver por los alrededores: calas, cuevas y pueblos

Como el Castell de la Punta de n’Amer está en pleno Levante mallorquín, estás a tiro de piedra de otros lugares top de la isla.

Si buscas las mejores playas de Mallorca, tienes Cala Millor a un paso; tiene un arenal larguísimo de aguas cristalinas y un paseo marítimo muy animado, ideal si te apetece ir de tiendas o tomar algo en sus terrazas. Justo al lado está Cala Bona, un antiguo puerto de pescadores mucho más tranquilo donde puedes tomar un pescado fresco espectacular frente al mar.

Si prefieres algo más salvaje y no te importa alejarte un poco, tira hacia cala Varqués, una playa virgen de aguas turquesas rodeada por bosques de pinos que parece sacada de una película. Y si quieres conocer más arenales de la isla, lo suyo es que hagas alguna de las excursiones en barco por Mallorca que salen desde varios puertos cada día.

Tampoco puedes olvidarte de Sa Coma y S’Illot, dos localidades que están pegadas al Castell de la Punta de n’Amer. En Sa Coma puedes disfrutar de una playa de arena blanca muy familiar y con todos los servicios a mano, y en el caso de S’Illot, puedes visitar su talayot, un poblado prehistórico que te enseña cómo se vivía aquí hace miles de años.

¿Te apetece un poco de aventura? A diez minutos tienes Porto Cristo con las famosas cuevas del Drach, donde podrás ver uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo y escuchar un concierto de música clásica desde una barca. Están, sin duda, entre las mejores cuevas de Mallorca que se pueden visitar.

Y si te cansas de los planes que giran en torno al agua, siempre puedes perderte por los pueblos con encanto de Mallorcaque hay por el interior, como Artà o Búger, o acercarte a disfrutar de todo lo que hay que ver en Capdepera.

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Quédate con nosotros y descubre el Castillo de la Punta de n’Amer

Mallorca tiene ese “no sé qué” que te atrapa, sobre todo cuando conoces sitios como el Castell de la Punta de n’Amer, donde todavía se puede ver la isla tal y como era hace cientos de años.

Pero bueno, como ya no estamos en el siglo XVII y sabemos que buscas algo más de comodidad que los antiguos vigilantes de la torre, tienes que buscar un sitio donde dormir en Mallorca que te permita descansar y estar cerca de todo lo que tienes en tu lista de qué ver en la isla.

Y para que la experiencia sea redonda, en Ideal Property tenemos una gran selección de apartamentos, villas y fincas pensada para que te sientas como en casa. ¿Echas un vistazo?