Petra es un pueblo de apenas 2.700 habitantes que, a diferencia de otras localidades de Mallorca, no duplica ni triplica su población en verano por la afluencia de turistas. Vamos, que la gente pasa de largo cuando ve el cartel que dice «Petra».

Pues allá ellos, porque se están perdiendo una de las villas más auténticas de la isla y, como dice el dicho popular, si un pueblo pequeño tiene una iglesia tan grande —como es la de Petra— es porque en su época fue una de las plazas más ricas e importantes de Mallorca.

Y de eso precisamente venimos a hablarte hoy, ¡de su iglesia!

ÍNDICE

Historia de la parroquia de Petra

La iglesia que puedes encontrarte hoy en el centro de Petra ha sufrido muchas transformaciones, pero sus orígenes datan del S.XIII. ¡Como lo oyes! Las obras del templo actual empezaron en 1582 y, como pasaba con casi todas las grandes iglesias mallorquinas, se alargaron durante generaciones enteras hasta bien entrado el S.XVII.

Y por supuesto, hay un hito que la ha hecho muy querida entre los mallorquines y es que en su pila bautismal se dio nombre el 24 de noviembre de 1713 a un tal Miquel Josep Serra i Ferrer. Ese niño acabaría convirtiéndose en fray Junípero Serra, el fraile que cruzó el Atlántico y terminó fundando ciudades como San Francisco o Los Ángeles. No está nada mal, ¿no?

Además, la pila en sí es muy bonita; la tallaron Miquel Abraham y Joan Antic en 1588, con una forma octogonal muy característica.

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Arquitectura y estilo gótico de la iglesia de Sant Pere

Sant Pere se construyó durante el Renacimiento y el Barroco, pero su arquitectura sigue la tradición gótica a rajatabla. No seguía modas. Y esto tampoco se antojaba raro entre los habitantes de Petra por aquel entonces porque las grandes parroquias llevaban el gótico casi como marca de la casa.

El resultado es una iglesia de una sola nave, con capillas laterales y unas bóvedas de crucería llenas de detalles. Eso sí, no es gótica al completo: tiene una portada renacentista en la sacristía y la Capilla del Roser, que es barroca. Un poco de variedad nunca viene mal.

La fachada principal cuenta con un gran rosetón calado, un portal mayor flanqueado por volúmenes que emulan torres de planta octogonal y, a un lado, se despliega un campanario de más de 30 metros dividido en varios cuerpos rematado por una elegante balaustrada de piedra.

Qué ver en el interior de Sant Pere

Al cruzar la puerta de la iglesia, lo primero que impacta son sus proporciones —por si no te lo hemos dicho, Sant Pere es una de las iglesias más grandes de Mallorca—. Las dimensiones del edificio son tan amplias que cuesta creer que se encuentre en un pueblo pequeño como Petra.

En la nave vas a toparte con un montón de vidrieras que dan luz natural al templo y lo llenan de colores y con varios elementos a los que tienes que prestar atención. Uno de ellos es la pila bautismal de la que ya te hemos hablado, pero hay más:

  • El altar mayor y el retablo principal: presidiendo la cabecera de Sant Pere se encuentra el gran retablo neogótico dedicado a San Pedro, el patrón del pueblo.
  • Las catorce capillas laterales: a lo largo de la nave se distribuyen siete capillas a cada lado, que albergan una valiosísima colección de arte sacro. La más famosa es la Capilla del Roser por ser la que aporta ese toque barroco diferente, pero todas ellas son preciosas.
  • El órgano: sobre el coro, al fondo de la nave, se conserva un majestuoso instrumento que data del S.XVII y que construyó la célebre familia de organeros Caimari. Ha sido restaurado en varias ocasiones para mantener su sonido original y por eso se le considera una de las piezas musicales históricas más valiosas del Pla de Mallorca.
  • Las bóvedas de crucería y sus claves esculpidas: y si miras hacia el techo, podrás admirar el minucioso trabajo de la piedra en las bóvedas góticas. Cada cruce de arcos está rematado por una clave esculpida con relieve —algunas de ellas representan santos, escudos nobiliarios y elementos geométricos— que demuestran la altísima calidad del trabajo de los picapedreros de la época.
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Información que debes tener en cuenta para visitar el templo

La iglesia está en la Plaza de la Rectoria número 2, la entrada es gratuita y su horario habitual es de lunes a sábado, de 10:30 a 12:00 h, excepto en agosto que está cerrada.

Además del horario de visita también puedes acudir a una misa. Suelen oficiar una diaria —en invierno a las 19:00 h y en verano a las 20:00 h— y una extra el domingo. Las ceremonias dominicales son a las 9:30 h en invierno y a las 11:30 h en verano.

Eso sí, antes de acercarte, no está de más llamar al 971 561 017 para confirmar que abre ese día.

Toca visitar la Iglesia de Sant Pere de Petra

¡No hay excusa! Te acabamos de presentar a una de las iglesias más grandes —y bonitas— de Mallorca, que además tiene una pila bautismal que fue la que dio nombre al fraile franciscano que acabó siendo canonizado como santo.

Solo con eso ya deberías tener ganas de venir a Petra, pero es que además el resto del pueblo es precioso y muy tranquilo: cuenta con la casa museo donde nació Fray Junípero Serra y con el Convento de San Bernardino, un complejo franciscano del S.XVII con un claustro bellísimo.

Por no hablar de que muy cerca está la Ermita de Bonany, otro edificio religioso espectacular que además sirve como mirador por estar a más de 300 metros de altitud, y a tiro de piedra otros pueblos como Sant Joan o Manacor, que guarda el querido museo dedicado al tenista mallorquín Rafa Nadal.

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