Hay un lugar que se llama Petra en Jordania que se encuentra entre las maravillas del mundo y también hay un pueblo en Mallorca que se llama Petra y que es maravilloso por su entorno y su gente.
Si estás pensando en lanzarte a conocer el segundo, sigue leyendo, que te vamos a contar con pelos y señales cómo es, qué puedes hacer aquí y por qué estamos tan enamorados de este enclave de Mallorca.
Antes de nada, descubre cómo llegar a Petra y cuál es su hito
Petra está a 43 kilómetros de Palma, en la comarca del Pla de Mallorca. Tiene unos 3.000 habitantes, calles y casas de piedra de marés color pardo y en sus balcones rebosan geranios y buganvillas.
Es, además, el pueblo natal de Fray Junípero Serra, el fraile franciscano que fundó las misiones de California y cuya estatua representa hoy al estado de California en el Capitolio de Estados Unidos. Y si te lo estás preguntando… sí. Petra es un lugar al que viajan muchos estadounidenses precisamente por este hecho.
Esta personalidad nació aquí en 1713; provenía de una familia muy humilde y, contra todo pronóstico, consiguió hacerse famoso por sus misiones en California —las que dieron origen a ciudades como San Diego, Los Ángeles y San Francisco—.
Qué hacer en Petra
El casco histórico de Petra está declarado Bien de Interés Cultural y podrás recorrerlo a pie con facilidad. Todo está cerca y vas a encontrarte en él varios hitos que, al menos, debes ver por fuera. La Plaza Ramon Llull es el corazón del pueblo, con bares y terrazas donde los miércoles hay mercado, una buena oportunidad para que te lleves algún producto tradicional a casa.
Iglesia de Sant Pere
Lo primero que tienes que buscar es la Iglesia de Sant Pere que, por cierto, no vas a tardar mucho en encontrar porque se ve desde kilómetros de distancia. Es de estilo gótico, excepto la capilla del Rosario, que es barroca.
Fue construida entre los S.XVI y XVIII y es uno de los templos más grandes de Mallorca, otro motivo más para que sea tu primera visita cultural al pisar Petra. En su interior se conserva la pila bautismal donde fue bautizado Fray Junípero Serra.
Casa natal y museo de Fray Junípero
En la calle más antigua de Petra vas a encontrarte la Casa Natal de Fray Junípero. La restauraron con mucho mimo, por lo que puedes observarla tal y como era en el S.XVIII y conocer cómo vivía una familia campesina mallorquina de la época.
Puedes visitar su interior de martes a sábado de 11:00 a 13:00 h, o cualquier otro día haciendo una reserva previa, junto con su museo, donde se conservan cartas originales, mapas, retratos y réplicas de las misiones que fundó en California.
Convento de Sant Bernardí
El Convento de Sant Bernardí, al final de la calle Mayor, fue donde Fray Junípero cursó sus primeros estudios y donde tomó los hábitos a los 16 años. ¿Un dato curioso? Los nombres de las misiones que fundó en la Alta California —San Diego, San Francisco y Santa Bárbara, entre otras— corresponden a los santos venerados en este convento. Como ves, sí que le tenía muchísimo cariño a Petra.
Teatre Municipal Es Quarter
El Teatre Municipal Es Quarter merece una mención especial: es un antiguo cuartel de la Guardia Civil que se construyó en los años veinte y que, posteriormente, fue transformado en teatro municipal y abrió sus puertas como tal en 2005.
Sin duda podemos decirte que es una de las mejores salas de Mallorca, de las más modernas y con mejor cartelera. ¿Qué vas a ver?
Naturaleza que no falte
Fuera del casco urbano tienes que conocer el Puig de Bonany y el Santuario de la Virgen de Bonany, que está en la cima. Las vistas panorámicas sobre el Pla de Mallorca desde aquí, en días claros, son espectaculares y llegan hasta el mar.
En este emplazamiento tampoco podía faltar una referencia a Junípero Serra; hay una cruz que se levantó en 1949 para conmemorar el segundo centenario de la despedida del fraile del pueblo antes de partir hacia América.
Y si te gusta el ciclismo, que sepas que el Pla de Mallorca —la llanura agrícola— es uno de los territorios más agradecidos de Mallorca para la bici. Las carreteras son tranquilas, el paisaje de campos de almendros, olivares y viñedos es precioso y hay pocos desniveles.
Puedes ir de Petra a Manacor —31 kilómetros— o subir la apuesta y hacer la ruta circular de 62 kilómetros que pasa por Santa Margalida y por varios pueblos más del Pla.
Dónde comer en Petra
Petra tiene una gastronomía enraizada en la tradición mallorquina del interior. Esto quiere decir que predomina el producto de la huerta, la carne de cordero, la sobrasada, las ensaimadas y los platos de cuchara.
Es Celler de Petra es la referencia gastronómica del pueblo y donde tienes que ir a comer o a cenar. Es un edificio de mediados del S.XIX —fue bodega antes que restaurante— y tiene una carta de cocina mallorquina tradicional que no falla: arroz brut, tumbet de verduras, frito de asadura, cordero al horno y caracoles con alioli. Todo delicioso y preparado de la forma tradicional.
Los vinos que vas a ver en la carta son de la isla y los postres, cómo no, también son caseros. Hay pudín de ensaimada y gató con helado.
Y si quieres algún producto concreto, además de en las tiendas del pueblo, puedes conseguir delicias —quesos, embutidos, aceite y productos artesanales— en el mercado que se celebra los miércoles de 9:00 a 13:00 h.
Ven a visitar Petra Mallorca
Un día es suficiente para ver los lugares imprescindibles de Petra, pero si quieres aprovechar al máximo la escapada lo suyo es dedicarle como mínimo tres jornadas: así podrás hacer alguna de sus rutas, disfrutar de una sesión de teatro y también probar varios platos mallorquines.
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Qué bien pinta el viaje a Mallorca para conocer Petra, ¿eh?