Cuevas del Drach: una visita imprescindible en tu viaje a Mallorca 

Visitar las Cuevas del Drach es uno de esos planes que no necesitan demasiada presentación. Da igual si es tu primer viaje a la isla mediterránea o si ya has venido otras veces; también da igual si vienes en pareja, en familia o por libre. Entrar en este mundo subterráneo es siempre una experiencia que impresiona.

Porque no, las Cuevas del Drach no son solo unas cuevas, son uno de los grandes iconos naturales de Mallorca, donde la isla enseña su cara más silenciosa, más profunda y también más emocionante. Y sí, es uno de esos sitios que tienes que visitar al menos una vez en la vida. ¿Quieres saber más?

ÍNDICE

Dónde están las Cuevas del Drach y por qué son tan especiales

Las Cuevas del Drach se encuentran en la costa este de la isla, muy cerca de Porto Cristo. Su ubicación es perfecta si estás alojado en zonas como Cala Millor, Cala Bona, Sa Coma o incluso si vienes desde otros puntos de la isla para hacer una excursión de medio día.

Lo que las hace especiales no es solo su tamaño o su antigüedad, sino la combinación de elementos que vas a encontrarte en ellas. Aquí hay formaciones de roca espectaculares, salas enormes, juegos de luz y, como gran protagonista, uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo. Todo ello envuelto en una atmósfera que impone —y mucho— porque las Cuevas del Drach de Mallorca llevan miles de años formándose de manera natural, gota a gota, ¡nada es artificial!

Cómo es la visita a las Cuevas del Drach en Mallorca

La experiencia dura alrededor de una hora y recorre unos 1.200 metros de galerías subterráneas que descienden hasta los 25 metros de profundidad. Pero tranquilidad, porque la temperatura interior se mantiene estable durante todo el año —entre los 17 y los 21°—, así que la visita es agradable en cualquier época.

Durante el recorrido irás pasando por miles de formaciones que han crecido durante siglos y que convierten la cueva en un auténtico espectáculo natural: recovecos de roca, estalactitas, estalagmitas y pequeños estanques interiores, hasta llegar al gran protagonista de la visita: el lago gigante.

Te va a acompañar un guía que va a ir explicándote detalles curiosos sobre la formación de la cueva, su historia y sus dimensiones.

La visita está perfectamente organizada; los senderos son cómodos, están bien iluminados y no tienen grandes desniveles, por lo que no es una visita exigente físicamente.

El Lago Martel: el gran momento de la Cueva del Drach

Hay un punto de la visita que se lleva todo el protagonismo: el Lago Martel. Llegar hasta aquí es impactante. De repente, te vas a topar con un lago subterráneo enorme.

Esta masa de agua no solo destaca por su tamaño —que también—, sino por lo que ocurre en ella. Durante la visita y justo en este punto, las luces se van a ir atenuando para dar comienzo a un pequeño concierto de música clásica interpretado en directo desde unas barcas. Dura unos diez minutos y es espectacular.

Y espera, porque después del concierto es tu turno de subir en barca y dar un pequeño paseo por el lago.

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Precios, entradas y algunas curiosidades que conviene saber

Las entradas se pueden comprar online o allí mismo, aunque lo más recomendable es hacerlo por internet, porque además de asegurarte una plaza sale un poco más barato. El precio para adultos es de 17,50 € online y 18,50 € en ventanilla. En el caso de los niños, el pase cuesta 10,50 € si lo compras online y 11,50 € en taquilla.

Un dato importante es que las cuevas permanecen cerradas en diciembre y enero, pero el resto del año funcionan con normalidad. Y no, la lluvia no afecta a la visita en absoluto, así que es un plan perfecto incluso en días nublados o pasados por agua.

En cuanto al recorrido, hay escalones y desniveles, por lo que no está permitido el acceso con carritos de bebé ni con sillas de ruedas. Tampoco se puede fumar en el interior y es obligatorio seguir las indicaciones del personal y no salirse de los caminos marcados. Lo que sí podrás llevarte es un montón de fotos de recuerdo, eso sí, siempre sin flash.

Con todo esto en mente, solo te queda elegir día, comprar la entrada y dejarte sorprender.

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Qué hacer después de visitar las Cuevas del Drach en Mallorca

Ya que estás aquí, merece mucho la pena aprovechar el día y seguir descubriendo esta parte de la isla, que tiene más planes de los que parece a simple vista.

Muy cerca de las cuevas se encuentra la Torre dels Falcons, una antigua construcción de vigilancia con unas vistas que compensan el paseo.

Si el día acompaña, lo lógico es acercarte al mar. Puedes elegir entre Cala Murta, una cala pequeña y tranquila ideal para desconectar, o la Playa de Porto Cristo, más amplia y cómoda. Si hace calor, es el sitio perfecto para tomar el sol o darte un baño; y si el tiempo no invita a meterte en el agua, siempre puedes pasear por la orilla.

Y tampoco te puedes ir sin recorrer con calma la localidad de Porto Cristo y tomarte algo en RestoBar Porto Cristo, una buena opción para acabar el día.

Añade las Cuevas del Drach a tu itinerario por Mallorca

Hay muchos planes en Mallorca que merecen la pena, pero pocos tienen el efecto sorpresa de las Cuevas del Drach. No dependen del clima, no pasan de moda y no se parecen a nada que hayas visto antes en la isla.

Son ese tipo de visita que encaja a la perfección en un viaje que combina las mejores calas de Mallorca con rutas de senderismo y miradores espectaculares. Un plan diferente que equilibra esos días de playa y naturaleza con una experiencia diferente bajo tierra.

Si estás organizando tu viaje y dudas sobre qué incluir y qué dejar fuera, aquí no hay mucho que pensar: las Cuevas del Drach son un sí rotundo. Tanto como los alojamientos que tenemos en Ideal Property, apartamentos, casas y villas que encajan a la perfección con tu escapada a Mallorca.